Cómo usar el metro de Corea: guía fácil para turistas

Cómo usar el metro de Corea

Para muchos viajeros que visitan Corea, el metro es una de las formas más fáciles y rápidas de moverse. Al principio puede parecer complicado porque hay muchas líneas, pero una vez que entiendes lo básico, usarlo es mucho más sencillo de lo que imaginas.

Y hay algo que sorprende mucho a los extranjeros cuando lo usan por primera vez:

El metro de Corea no solo circula bajo tierra.

En el centro de la ciudad, normalmente los trenes van por túneles subterráneos, pero cuando se alejan hacia las zonas exteriores, muchas veces salen a la superficie y funcionan como un tren normal. Durante el trayecto puedes ver la ciudad, montañas e incluso el río Han. Estos momentos suelen convertirse en recuerdos especiales del viaje.

Cuando llegas a una estación de metro, lo primero que debes hacer es revisar el nombre de la estación y el número de línea. En Seúl, cada línea tiene su propio color, lo que facilita mucho la orientación, especialmente para quienes la usan por primera vez.

Antes de tomar el metro, necesitas un boleto o una tarjeta de transporte.

Hay dos opciones principales:

  • Tarjeta T-money (recomendada)
  • Boleto de viaje sencillo

La tarjeta T-money es la opción más práctica porque no solo sirve para el metro, sino también para autobuses y taxis. Se puede comprar fácilmente en tiendas de conveniencia y es la opción más recomendada para turistas.

Si no tienes una tarjeta T-money, puedes comprar un boleto sencillo en las máquinas expendedoras dentro de la estación.

La tarifa básica del metro en Seúl normalmente comienza desde 1,500 wones usando T-money, mientras que el boleto sencillo suele costar un poco más. El precio aumenta dependiendo de la distancia recorrida.

En la máquina expendedora puedes pagar de las siguientes maneras:

  • Efectivo
  • Tarjeta de crédito
  • Recarga de tarjeta de transporte

La tarjeta T-money también se puede recargar fácilmente en tiendas de conveniencia, máquinas del metro o kioscos de recarga.

Después de tener tu boleto o tarjeta lista, dirígete a la entrada.

Solo debes acercar la tarjeta al lector y la puerta se abrirá.

En Corea debes pasar la tarjeta una vez al entrar y otra vez al salir. Así el sistema calcula la distancia y el costo exacto del viaje.

Cuando llegues al andén, notarás marcas en el piso que indican dónde hacer fila.

La cultura del metro en Corea es muy organizada.

La regla más básica es muy simple:

Primero bajan, después suben.

Siempre debes esperar a que todos los pasajeros bajen antes de entrar. Hacer fila y respetar el orden es parte de la cortesía básica. Colarse en la fila puede considerarse una falta de respeto.

Dentro del tren normalmente hay un ambiente tranquilo. La mayoría de las personas usan audífonos, miran su celular o descansan. Se recomienda evitar hablar muy fuerte o hacer llamadas largas.

También existe una cultura especial con los asientos. Hay espacios reservados para personas mayores, mujeres embarazadas y personas con discapacidad. Incluso si esos asientos están vacíos, muchas personas prefieren no sentarse ahí a menos que sea necesario. Esto refleja mucho la cultura coreana de respeto y consideración.

Con la comida también hay que ser cuidadoso. Tomar agua o café generalmente está bien, pero se recomienda evitar alimentos con olores fuertes dentro del metro.

Una de las mayores ventajas del metro coreano es su sistema de transbordos.

Si necesitas cambiar de línea, solo tienes que seguir los letreros de 환승 (Transfer) dentro de la estación.

Sin embargo, hay algunas cosas importantes que debes recordar al hacer transbordo:

  • No salir por los torniquetes durante el transbordo
  • Revisar nuevamente el número y color de la línea
  • Confirmar la dirección del tren (nombre de la estación final)
  • En estaciones grandes, la caminata puede ser larga
  • Si viajas tarde, revisa el horario del último tren

En Corea, la dirección del metro normalmente no se indica como “este” u “oeste”, sino por el nombre de la estación final. Por eso es importante verificar bien que vas en la dirección correcta.

Mientras viajas, puede pasar que de repente el tren salga de un túnel oscuro y aparezca la luz del sol con vistas de la ciudad. Esta es una de las características más especiales del metro coreano, ya que conecta perfectamente zonas subterráneas y rutas al aire libre.

Cuando tu estación esté cerca, es buena idea moverte con anticipación hacia la puerta. Los coreanos suelen prepararse antes de bajar, lo que hace todo más rápido y ordenado.

Cuando llegues a tu destino, baja del tren y vuelve a pasar tu tarjeta en la salida.

Si usaste un boleto sencillo, no olvides recuperar tu depósito en la máquina de reembolso.

Al principio, el sistema de metro coreano puede parecer complicado, pero después de usarlo unas cuantas veces, te darás cuenta de que es uno de los sistemas de transporte más fáciles y cómodos.

Es rápido, limpio, seguro y una excelente forma de conocer de cerca la cultura coreana de orden, eficiencia y respeto.

You can check the full Seoul subway map here.